Del año sin verano

Del año sin verano.

Te levantas, es un lunes cualquiera después del 40 de mayo. Has pasado toda la noche sudando, pero no por lo que tú quisieras, sino por el calor. Y mañana aún peor.

– Te suena ¿verdad?

Pues va a ser que no, que este año no. Que por lo que se ve, este año no va  a tener verano. Supongo que estarás pensando que el tiempo está loco, que el cambio climático, que la culpa es de la moción de censura, que si Rajoy ha tiene algo que ver o incluso el chalet del coletas.

Nada de eso, lo que pasa este año ya ocurrió en 1816, el último año sin verano en el hemisferio norte.

– ¿Qué pasó hace 202 años para que no hubiera verano?

Pues que se juntaron el hambre con las ganas de comer. Esto es una caída de la actividad solar, con la erupción del Tambora un volcán en la isla de Sumbawa en Indonesia, ocurrida en abril de 1815, cuando al pobre Napoleón le calentaban las orejas en Waterloo).

Fruto de ello, se produjo lo que se conoce como un invierno volcánico –la ceniza obstaculiza el paso de los rayos del Sol, similar al ocurrido en el año de 1783 con la erupción del volcán Laki. La consecuencia de este último es obvia: si uno se va una noche a la cama sin cenar, se mosquea, pero si se van miles de personas varias noches, se arma una revolución: léase Laki vs Revolución Francesa, justo tres años de hambrunas después.

Pues bien en 1816, la revolución fue más bien cultural, dejándonos legados como las pinturas de Turner y sus atardeceres. O aquella reunión de escritores  en Villa Dioati a orillas del Lago Leman, de la que salieron novelas cono Frankenstein de Mark Shelley (el propietario de la villa se llamaba Víctor Frankenestein), El Vámpiro de Polidori (novela en la que se inspira Drácula) o el poema Oscuridad de Lord Byron.

A la hambruna posterior de aquel no-verano, hemos de agradecer la invención del precursor de la bicicleta. Ante la escasez de alimentos para los animales, un bisabuelo de la Merkel inventó el velocípedo para mayor gloria de Indurain o deshonra de Armstrong.

Del año sin verano

Y como último legado, te diré que debido a la dureza del invierno posterior, los tubos de los órganos de las iglesias estallaron congelados. Así en ese año, se encargó un villancico que se pudiera tocar sin más música que la de una guitarra o una armónica: Noche de Paz.

Esto es posible que te suene lejano y estés diciendo que pasó por aquí. Pues bien, te puedo asegurar que en aquellos meses estivales de heladas, escarchas y nevadas de 1816, en nuestro país, no salió publicado ningún escándalo de corrupción. Como oyes, ni  un solo político fue imputado, no sabemos si es que los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado estaban pasmados o que los de la Gurtel estaban más espabilados.

Aunque te parezca mentira, ese año Nadal no ganó en París ni el Madrid la Champions. Pero lo que más te sorprenderá es que Cristiano Ronaldo, fue capaz de estar todo el año calladito y no meter la pata (Piqué tampoco). Incluso los más exagerados dicen que Sergio Ramos cerró su temporada sin lesionar a nadie.

Pero si ponemos el foco en Guadalajara, te diré que por aquel entonces ya estaban a palos la Junta y el Ayuntamiento por el acceso al Hospital. Así mismo podrás comprobar si hablas con mi querido Eduardo, que ya estaba aprobada la restauración del puente árabe, al día de la fecha sin ejecutar.

Y por terminar con mi  pueblo, te diré que en aquel año del señor de 1816 estuvo helado Entrepeñas de manera continua. Aún conservó en mi poder varias fotografías, con lugareños patinando sobre hielo en la boca del infierno en pleno mes de julio. No sé si es que entonces había sentido común o fue el hielo lo que impidió que no se hiciera ni un solo trasvase en dicho ejercicio.

Como has podido ver, son cosas que ocurrieron en aquel entonces y quién sabe si también ocurrirán ahora. Si admites un consejo, te diré que yo todavía llevo puestos los calzoncillos de felpa (pata larga y ventana posterior con dos botones). Por tanto abrígate, que para este tiempo es la ropa y  ya que no te va a acompañar el calor, espero que la fuerza te acompañe.