De la gorra de plato

El Halcón ha sido detenido por una pareja de la policía local. En ese momento la conversación entre los dos agentes de la Policía Local y este humilde abogado de pueblo es realmente surrealista:

  • Deténgase ahí.
  • Usted dirá agente -dije según ponía pie a tierra.
  • ¿Qué hace con ese trasto?
  • ¿Se refiera al patinete?
  • ¿Me está usted vacilando?
  • No no, disculpe, solo había preguntado.

He de reconocer que  me corté y no le dije que si se refería al Halcón Milenario, puesto que vi que igual el hombre no se lo tomaba a bien. No todo el mundo es capaz de comprender que las cosas más importante de la vida tienen nombre: mi iPhone C3PO,  mi bici BB8, mis calcetines Chewbacca, mi esta, pues esta, pues eso  mi……… hummm mi espada láser,  pues eso espada láser, si te digo que tiene nombre y que es, igual me pones la misma cara que el policía.

Policía Local de Guadalajara
Policía Local de Guadalajara

Policía que a falta de otros asuntos más importantes en la ciudad, se puso a leerme en su teléfono móvil una instrucción de la DGT que no está nada clara. Posteriormente me trató de hacer ver que iba a salir una nueva normativa en julio y ahí ya iba a estar todo claro.

  • Mire agente, con todo el respeto, si esa normativa no ha salido todavía, en julio hablamos, algo de normativa se por mi trabajo.
  • ¿Ahora me va a decir que es usted abogado? – solo le faltó rematarlo con un ”con esas pintas…”
  • Pues sí señor, ya que lo dice usted. Si lo desea puedo mostrarle el carnet, es más en el del Colegio de Madrid aparezco hasta con pelo – creo que no le hizo mucha gracia, el hombre se peinaba como yo. Algo que puede apreciar al no llevar la gorra puesta. He de decir aquí, quizá reconociendo mi ignorancia, si la gorra se la dan para dejarla tirada por el coche.
  • Vamos a hacer una cosa si le parece, ahora se marcha usted.
  • Claro aquí no me voy a quedar – pude ver sus esfuerzos por contenerse al matarme con la mirada.
  • Como le decía ahora se va usted y yo voy a comprobar todo. La próxima vez que le vea, como tenga la certeza de que le puedo multar, le voy a sacar 500 Euros y le retiro el patinete.
  • No esperaba menos de usted agente, le recuerdo que soy abogado.
  • Si, si ya me lo ha dicho usted seis veces.

Creo que fueron solo dos, aunque a decir verdad no lo recuerdo mucho. Lo que sí que pude recordar es un dicho de mi pueblo que decía algo así como que cogieras un tonto y le dieras un gorra de plato. Aunque no sé  porque me vino justo en ese momento, como he dicho el hombre no llevaba gorra y no me pudo parecer tonto, puesto que nunca faltaré al respecto a un agente de la autoridad.

Dicho lo cual, espero haber tenido razón y no tener que contarte que me han clavado 500 Euros. No ya por la pasta, sino por el bochorno de que todo el mundo sabría que el tonto de la gorra de plato soy yo.

Que la fuerza te acompañe.