Del Metrominuto de Guadalajara

Salgo de mi despacho en el Amparo y quiero ir a Neptuno acompañando a Brad Pitt. Pese a su histórico pasado en el mundo aeroespacial, Guadalajara no dispone de momento de ningún Centro Espacial de Lanzamiento. Pero mientras se proyecta y construye el Cabo Cañaveral Alcarreño – quien sabe si en la Finca de Castillejos – decido sin más ir al cine, Ad Astra me espera.

No me he traído el patinete eléctrico, por si acaso tengo algún problema a la hora de acceder a mi butaca. Así que miro en la esquina y justo veo el cartelito del Metrominuto de Guadalajara. En él, puedo observar que desde mi despacho y siguiendo la Línea Roja –ya sabes la que va del Infantado a Cuatro Caminos- tardaré 12 minutos, haciendo trasbordo a la Línea Amarilla –ya sabes la circular que va de la bicirotonda hasta el río, para subir por la alameda, hasta el Centro comercial y volver a la bicirotonda.

No, no hay ningún metro en Guadalajara –al menos todavía- lo que se ha desarrollado recientemente es el Metrominuto.

¿Qué es eso del Metrominuto? Es un plano de la ciudad, que mida las distancias entre varios puntos y los tiempos medios que se tarda en desplazarse entre ellos. Estableciéndose líneas de colores que conectan esos puntos, con paradas entre las mismas.

METROMINUTO DE FLORENCIA
METROMINUTO DE FLORENCIA

En el caso que nos ocupa, Guadalajara, lo normal es que fuera por la Línea Roja – ya sabes la que va del Infantado a Cuatro Caminos – haciendo trasbordo en Santo Domingo con la Línea Morada – ya sabes la que sube desde Santo Domingo hasta el Quijote – para después de atravesar la Concordia y San Roque, llegar al Panteón en apenas 21 minutos.

Todo está señalizado con sus distintas paradas, e incluso el Ayuntamiento ha preparado un App, que superpone el plano del Metrominuto de Guadalajara con el Google Maps.

¿Qué todavía no lo has visto y tienes que subir al cine en coche?

Te paso el plano

Igual te parece que es Florencia, pero si cierras los ojos con fuerza y pides un deseo, puede que esta propuesta llegue al Ayuntamiento y en breve donde pone Piazza Duomo ponga Santo Domingo y en lugar de Ponte Vecchio ponga Puente de la A2.

Ya sé que no es lo mismo, pero creo que, aun así, sería una manera de impulsar la movilidad en nuestra ciudad y mentalizar a la gente para aparque el coche y se mueva andando (o en patinete eléctrico).

Que la fuerza te acompañe.