Del Maratonietas.

Plaza de Pochancas del Poyato, el señor alcalde cargado de protocolo, comitiva y seguridad, va a proceder a la presentación de la Cincuagésima Cuarta Edición del Maratonietas.

Saturnino García Fuentes, aquél que puso el Don a todos los alcaldes del pueblo para tener Don él mismo, escupe hacia un lado el mondadientes raído y toma la palabra.

  • Pochancas y yo, estamos aquí de nuevo para dar a conocer el cartel de la edición de este año. Es para mí un motivo de orgullo y satisfacción el poder el realizar esta presentación. Me gustaría ceder la palabra a la Presidenta de la Asociación de Marionetas “Pinocho de Pochancas”. Pero mentiría si dijera que andamos bien de tiempo y hablando de Pinocho, no se puede mentir – río a carcajada, sin que nadie más que él y Paquito el secretario rieran su gracia- por lo que doy por clausurado dicho acto.
  • Pero Satur, digo Don Saturnino y ¿el cartel? ¿no lo presenta?

En esos momentos Saturnino aquel que se puso Don, duda y no sabe qué hacer. El Maratonietas, es el mayor acto cultural, no solo de Pochancas, sino de toda la zona centro. Realmente es un referente mundial en cuanto al arte de los teatros de títeres se refiere.

Y dentro del festival en sí, uno de los momentos cumbre es la presentación del cartel. Cartel que siempre había sido aprovechado por la Asociación de Marionetas, para plasmar en una caricatura a un personaje con forma de marioneta.

Por ese trance han pasado políticos en calzoncillos, miembros de la realeza vestidos de presidiario, deportistas con jeringuillas, Julio Iglesias como el negro del WhatsApp. O incluso  el predecesor de Saturnino alcalde saliente “posando” en el cartel en “la actitud contraria

Del Maratonietas

a la de Julio Iglesias”, puesto que se le conocía como “el castrati”, dado que “aquello” que nunca se le levantaba apenas colgaba 5 centímetros.

  • Eso ¿qué pasa con el cartel?
  • He de deciros, que no podemos enseñar el cartel Diréis que porque no quito la legendaria sábana de franela como cada año. Os lo va a explicar Paquito el Secretario del Excelentísimo Ayuntamiento de la muy Noble y Leal Villa de Pochancas del Poyato.

El citado personaje, con su perenne y desgastado traje negro cubierto de caspa en las hombreras tomo la palabra.

  • Como bien sabéis, hace poco todos recibimos tropecientos con no sé qué de la  protección de datos. Ni en el Excelentísimo Ayuntamiento de la muy Noble y Leal Villa de Pochancas del Poyato, ni en la Asociación de Marionetas, caímos en la cuenta de que pudiera tener importancia. Pues tenerla, la tiene. Hemos recibido una notificación de la Agencia Española de Protección de Datos en la que indica que hemos incumplido con dicha normativa, al no haber usado el Opt-in doble cuando recabamos el consentimiento expreso de Florentino Pérez y Zinedine Zidane  para salir en nuestro cartel. Ni yo mismo, ni el sobrino del alcalde -informático oficial del pueblo- sabemos lo que es esto. He llamado a la capital para preguntar por uno que llaman el Binario y que sabe más de informática que “un cuñao” a ver si me lo aclara. Hasta que lo haga no hay cartel, puesto que la multa es de agárrate y no te menees.

En ese momento la Presidenta de la Asociación, estuvo rápida de reflejos y consiguió abrirse paso a codazos, para llegar al micrófono.

  • Es posible que alguno de vosotros piense que todo está relacionado con que no se haya autorizado la construcción del chalet al señor Duque del Poyato en el patio de armas del Castillo. Nada más lejos de la realidad –dijo con tono irónico- como bien sabéis el Gobierno de esta, nuestra nación, siempre ha sido muy cariñoso la muy Noble y Leal Villa. No tenemos por qué dudar de que el patio esté afectado por el mal de… el mal de piedra ese. Si no se ha autorizado la construcción del chalet al señor Duque -primo hermano de la Ministra de Educación- ni que hagamos nuestro Maratonietas allí como cada año, ha sido por la seguridad de todos y de nuestras marionetas. Porque al fin y al cabo ¿qué somos más que marionetas y en manos de quién?

“Arte era de artes saber discurrir: ya no basta, menester es adevinar, y más en desengaños. No puede ser entendido el que no fuere buen entendedor. Ai  zaoríes del coraçón y linces de las intenciones. Las verdades que más nos importan vienen siempre a medio dezir; recíbanse del atento a todo entender: en lo favorable, tirante la rienda a la credulidad; en lo odioso, picarla”. Aforismo 25 del Oráculo manual y arte de la prudencia. Baltasar Gracián 1647.

Que la fuerza te acompañe.